Triste
sino el de los argentinos
DE NUEVO CAIMOS EN MANOS DICTATORIALES
Quince
días de paro de los productores del campo argentino. Cacerolazos
en las ciudades. Enfrentamientos entre argentinos. Esto es lo
que logro la Sra. Presidente con sus posturas soberbias y dictatoriales.
La
Sra. Presidente tiene su origen político, según
ella, en los movimientos armados de la década del 70. Nada
tan antidemocrático como tratar de imponer una idea a través
de las armas. Ese es su origen y por ende, este es el resultado.
Tanto ella como su esposo, el ex presidente, fueron acomodaticios
con el gobierno del Proceso de Reorganización Nacional.
Supieron “resistir” bien los aprietes militares y
aprovechar las leyes y reglas del gobierno de facto para amasar
una verdadera fortuna.
Ninguno
de los dos, jamás supieron lo que es doblar sus espaldas
sobre la tierra para buscar su fruto. Se dedicaron a invertir
en propiedades a la sombra de la tristemente celebre 1050 y de
los que con ella sucumbieron.
Ya
gobernador el y legisladora ella, durante la “oprobiosa”
década del 90 con el presidente Menem en el gobierno, supieron
de nuevo, acomodar sus huesos para el lado que salía el
sol. Festejaron y aprovecharon las privatizaciones. Declararon
a Menem como el mejor presidente de la historia y luego cuando
el caudillo riojano cayo en desgracia, se apartaron de el como
si fuera una bolsa de ropa con piojos.
Tanto
el, desde la presidencia, como ella desde la Cámara, demostraron
a los argentinos sus ánimos y deseos para el futuro, con
diferentes actitudes en ese presente.
Menoscabaron al Vicepresidente. Ella le ordenaba y gritaba en
el recinto de la Cámara de Senadores, tal como una reina
a un súbdito. Reconvenía a los senadores que se
mostraban reacios a opinar como ella. Los dos retaban y vilipendiaban
a propios y ajenos, cuando se oponían a sus deseos. Los
ridiculizaban en sus discursos, en sus trascendidos a la prensa
y a través de la boca de alguno de sus alcahuetes.
El
se mostraba burdo de sus conductas, “fuera de protocolo”,
descontracturado, jugueteando de manos con periodistas y funcionarios
de su gobierno, ante las cámaras de televisión.
El se “relajaba” con sus pequeñas chanzas y
ella se mantenía “adusta”, estudiosa y distante.
Todo como actores con papeles muy bien definidos en una obra de
teatro.
Y,
los argentinos, caímos. Siempre dispuestos a romper reglas,
siempre dispuestos a festejar bromas y “salidas” del
protocolo.
Hoy nos encontramos en esta coyuntura donde nuestra presidente,
rompe una de las reglas de oro de la política.
En
lugar de atacar a través de un segundo y reservarse como
ultima alternativa. Ella va por todo. No quiere que nadie se le
oponga. No soporta “negociar”. No quiere negociar.
No quiere a iguales, quiere vasallos. Ella puede hacer todo y
disponer de todo. Tenemos a la cabeza del gobierno nacional a
una persona con aires de emperatriz, representante de una monarquía
absoluta, dispuesta a desplantes y actitudes que retuercen los
estómagos aun, de aquellos que no creen en el sistema democrático.
Detrás
de ella se mueve una corte de incapaces que parecen no tener lugar
en la actividad privada y al que el resto de los argentinos estamos
obligados a mantener.
La soberbia del gobierno nacional nos lleva a situaciones de difícil
pronostico.
Nuestros
gobernantes nos quieren hacer creer que quedan grandes latifundistas
pero, la realidad dice que los pocos que quedan, tienen sus tierras
en Santa Cruz y nunca fueron molestados.
Nuestros
chacareros sufren las “retenciones”, y sufren el menosprecio
de un gobierno que desea aprovechar el trabajo de los demás
para seguir viviendo y muy bien. Hablan de las 4X4 de los chacareros
pero todos tenemos cerca de un funcionario nacional, provincial
o municipal que paso del colectivo a las 4X4 sin haber agachado
jamás el lomo, ni siquiera para levantar un papel en la
vereda. Las 4X4, los chacareros las utilizan para entrar a sus
campos. Los funcionarios para enrostrar al resto de la sociedad
lo bien que se vive, cuando se vive de la teta del estado.
Este
gobierno, con grandes sombras de corrupción en su accionar,
donde todavía el matrimonio con ínfulas imperiales,
no pudo o no quiso dar explicaciones, ni del caso de los ochocientos
mil dólares ingresados en un avión contratado por
empleados del estado argentino desde Venezuela, ni del burdo caso
de la Ministra de Economía que guardaba fajos de billetes
en el baño de su despacho pretende disponer de los bienes
del estado y el fruto del trabajo de los trabajadores como si
fueran suyos.
El
Sr. Kichner y su esposa, la presidente, nos ponen a los argentinos
al borde del abismo.
Nos quieren violar y no nos dejamos. Hoy intentan hacerlo con
nuestros hermanos, los chacareros, mañana vendrán
por nosotros. No es hora de mirar para el costado. Es hora de
poner limites. Es hora de estar junto a ellos y defender nuestra
dignidad.
La
presidente Fernandez de kichner solo tiene a su lado, para defenderla,
a los vagos y atorrantes como D¨Elia
Diario
Accion, General Rodriguez, 27 de marzo de 2008