La
basura, a la basura
Los residuos y el trato que ellos deben tener es un tema escuchado
por estos días, especialmente tras el humo y el fuerte
olor a basura en todo Buenos Aires. Finalmente se lo atribuyó
a la quema de pastizales, aunque el Ceamse también estuvo
en el ojo de vecinos y ambientalistas. Si bien se han promulgado
varias leyes y existen pronunciamientos judiciales sobre la materia,
es escasa su aplicación en la práctica.
En
estos últimos días se sintió un fuerte olor
a quemado acompañado de humo en varios sectores de la ciudad
de Buenos Aires. En un principio se creyó que la empresa
Ceamse era la culpable por la incineración de basura, pero
posteriormente una responsable de esa entidad manifestó
que no queman residuos. Allí se supo que estaba vinculado
a la quema de pastizales en el Delta. Sin embargo y a pesar de
eximirse de responsabilidad sobre la cuestión, debió
enfrentar a vecinos y ambientalistas que bloquearon el relleno
sanitario de la entidad en la localidad bonaerense de Punta Lara,
solicitando el inmediato cierre del predio.
Fundaron
su reclamo en una resolución de la Suprema Corte de Justicia
bonaerense que había ordenado al gobierno provincial la
clausura del establecimiento, lo que debía concretarse
el 5 de diciembre último. Tras varias prórrogas,
el 15 de enero comenzó la primera etapa de cierre del predio,
previsto para mediados de año. Mientras tanto, el Ceamse
llamó a licitación para la construcción de
una planta de transferencia, lo que fue rechazado por los manifestantes.
Respecto
a pronunciamientos judiciales en la materia, cabe resaltar la
decisión tomada en el 2006 cuando la Cámara en lo
Contencioso Administrativo de La Plata confirmó un fallo
que había dispuesto la clausura del módulo “d”
del Centro de Disposición Final de Residuos Sólidos
Urbanos del Ceamse. El tribunal prorrogó el cumplimiento
de la medida hasta el 31 de diciembre de ese año.
Debe
remarcarse que este organismo estuvo involucrado en las audiencias
que se llevaron a cabo ante la Corte Suprema de Justicia de la
Nación en el 2007, por la causa sobre la contaminación
del Riachuelo.
El
problema continúa latente porque la creación de
basura por parte de la población es indiscriminada y los
establecimientos para su eliminación son inadecuados.
Existen
diferentes opciones para eliminar los residuos. En la mayoría
de los casos, se destinan a rellenos sanitarios que son manejados
por los municipios o con un permiso de privatización de
los mismos. Estos lugares son grandes depósitos cuyos desechos
contaminan las aguas subterráneas. Habitualmente son al
aire libre, llenando la atmósfera de gases y tóxicos
peligrosos.
La
otra posibilidad para su eliminación son las incineradoras,
que aún las más novedosas que cuentan con dispositivos
para control de contaminación, emiten gases de efecto invernadero
que envenenan el aire, el agua y el suelo.
En
el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires la basura es uno
de los problemas estructurales más importantes, debido
a que diariamente se entierran en rellenos sanitarios más
de 4.500 toneladas. A partir de esto, se promulgaron tres leyes
especiales destinadas a regular la temática, que hacen
referencia a los residuos peligrosos, patógenos y sólidos
urbanos.
A
nivel nacional, rige la ley 2214 de residuos peligrosos que involucra
aquellos que están especificados explícitamente
en la normativa y que puedan “causar daño, directa
o indirectamente, a seres vivos o contaminar el suelo, el agua,
la atmósfera o el ambiente en general”. A nivel local
se aplica la ley 154 de residuos patógenos que contempla
los “desechos o elementos materiales en estado sólido,
semisolidos, líquidos o gaseoso que presumiblemente presenten
o puedan presentar características de infecciocidad, toxicidad
o actividad biológica que puedan afectar directa o indirectamente
a los seres vivos, y causar contaminación del suelo, del
agua o de la atmósfera.”
En
noviembre del 2005 la legislatura porteña aprobó
la ley 1854, conocida como “Ley de Basura Cero”. Esta
norma estipula la progresiva reducción de su cantidad mediante
el crecimiento de las industrias asociadas al reciclado, la recuperación
de materiales y la reducción en la generación de
residuos.
La
misma norma contempla la prohibición de modo expreso de
descargar basura a cielo abierto, la creación de micros
basurales, el enterramiento inadecuado de residuos, además
de no permitir la incineración de los mismos en cualquiera
de sus formas. Esto podría acarrear presentaciones judiciales
en los próximos días, a raíz de los recientes
hechos.
En
el marco de la provincia de Buenos Aires, se sancionó la
ley 11720 de Residuos Especiales que explica que se trata de “todo
aquel residuo o desecho que, por naturaleza represente directa
o indirectamente un riesgo para la salud y el medio ambiente,
surgiendo dichas circunstancias de las características
de riesgo o peligrosidad de los constituyentes especiales, variabilidad
de las masas finales y/o efectos acumulativos”.
El
espíritu de la normativa es la minimización de la
generación de residuos, los riesgos que producen y el fomento
de las tecnologías más adecuadas para ello. Asimismo
se incentiva la construcción de rellenos de seguridad para
la disposición final de este tipo de residuos.
En
lo que hace a la legislación, pareciera tenerse una amplia
regulación de la materia aunque restan revisarse varias
iniciativas para tratar de mejorar su manipulación y reducción.
El
problema continúa sin embargo, afectando la salud actual
y futura de la población.
www.diariojudicial.com.ar,
17 de abril de 2008